Centro de estudios logosóficos de méxico

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El creador de Logosofía

 


Carlos Bernardo González Pecotche, humanista, pensador y escritor, nació en Buenos Aires el 11 de agosto de 1901. Desde muy joven abordó con una original visión los problemas humanos. Sintió que podía realizar una obra que presentaría nuevos conceptos desconocidos hasta entonces por la cultura vigente, cuya proyección plasmó en la trascendencia de los conocimientos que la componen, y en la precisión de su método. Pasó, entonces, a reunir en torno suyo a personas que buscaban satisfacer sus inquietudes de saber de forma diferente a los tradicionales e inoperantes padrones, y el 11 de agosto de 1930, en la ciudad de Córdoba, decidió fundar la primera Escuela de Logosofía. Desde ese momento dedicó su vida a la realización de la obra de superación humana que es hoy el objetivo principal de la Fundación Logosófica. 

Su gran capacidad fue puesta de manifiesto en su vasta producción literaria: escribió 21 libros exponiendo la concepción logosófica en diversos géneros. Editó dos revistas, un periódico, y dictó más de un millar de conferencias en Argentina, Brasil y Uruguay dedicados exclusivamente a explicar y difundir los conocimientos logosóficos. 

Fue ejemplo en todo: en generosidad al prodigar sus conocimientos, en laboriosidad por su actividad fecunda, en calidez por la forma particular de su pedagogía. El tiempo brindará la perspectiva justa para medir las proyecciones de su talento y la contribución de su obra creadora para el bien de la humanidad

Historia de su vida

Carlos Bernardo González Pecotche nació en Buenos Aires, Argentina, el 11 de agosto de 1901. Profundo observador de la realidad del hombre, desde muy joven abordó con su particular visión los problemas humanos. Inquieto y preocupado por las alternativas de la humanidad, el 11 de agosto de 1930 fundó la primera Escuela de Logosofía en la Ciudad de Córdoba. 

En el año 1931 desarrolla su actividad como periodista. Edita y dirige la revista Aquarius con escritos propios y de sus más cercanos colaboradores, bajo el seudónimo de Raumsol. Tras una breve suspensión durante el año 1932, la revista reaparece nuevamente en el año 1933, extendiéndose hasta 1939. 

En diciembre de 1931 se traslada a Rosario, provincia de Santa Fe, donde concentra la dirección de su obra. Es allí donde acuna la idea de expansión que habrá de dar vida a la primera sede fuera del país. En 1932 nace la primera sede en el Uruguay, país en donde crece rápidamente el número de simpatizantes de su obra humanística. 

En el mes de Octubre de 1934 abre sus puertas la casa de estudios de Barranquilla, Colombia. Semanas más tarde González Pecotche viaja a Río de Janeiro para dar inicio al movimiento logosófico en Brasil, afirmado definitivamente al año siguiente con la apertura de la primera filial en ese país, en la ciudad de Belo Horizonte. 

La expansión continúa. En 1936 funda la sede Buenos Aires, en la Capital Federal Argentina, y en 1939 suma una nueva sede en Brasil, en la ciudad de Río de Janeiro. 

En el año 1940 presenta dos nuevos libros que marcan una nueva etapa de su obra. Biognosis y Nueva Concepción Política, señalan el punto de cierre para su primera bibliografía, hoy agotada. 

En el año 1939 adquiere la editorial Lytton, y dos años después, en 1941, publica el primer número de la revista mensual Logosofía, la cual se imprime bajo el pensamiento: "en las entrañas de América se gesta el futuro de la humanidad". El último número de esta revista se edita en el año 1947. En este tiempo la Escuela Raumsólica de Logosofía pasa a llamarse "Fundación Logosófica, en pro de la superación humana", cambio que confirma los cambios iniciados a comienzo de la década. 

Tres años más tarde, publica el libro Intermedio Logosófico, dando inicio a un período de intensa producción literaria, que arrojará una nueva serie de publicaciones: en 1957 edita los libros La herencia de sí mismo y Logosofía. Ciencia y Método. 

Se inaugura en el año 1957 en Paraná, Argentina, una nueva sede. San Pablo inaugura su filial en 1959 con la visita de González Pecotche, quien, acompañado por una nutrida delegación de uruguayos y argentinos, visita las tres filiales brindando numerosas conferencias. En el mismo año se edita y publica la novela El Señor de Sándara. 

Poco después lanza una nueva obra. En 1962 edita el libro Deficiencias y propensiones del ser humano, que se convertiría en best seller en Buenos Aires. 

En el mes de enero de 1963 publica Curso de Iniciación Logosófica. Dos meses después, en el mes de marzo, inaugura la primera escuela primaria en la ciudad de Belo Horizonte, dependiente de la Fundación Logosófica en Brasil. En el mismo mes, asiste al inicio del año lectivo en la escuela primaria del Uruguay. 

El 4 de abril del mismo año, a la edad de 61 años, fallece Carlos Bernardo González Pecotche en su domicilio de Buenos Aires, dejando el gran legado de su obra humanitaria, así como un profundo anhelo de construir un mundo mejor. 

González Pecotche, consciente del esfuerzo que demandaría plasmar la imagen de su Obra en la realidad, emprendió diferentes actividades económicas orientadas a constituirla y a resguardarla en su desarrollo a futuro. Sin descuidar un instante la consagración a su familia, dedicó su vida a la realización de la obra de superación humana que es hoy el objetivo principal de la Fundación Logosófica.

Pedagogía y didáctica

 

Frente al habitual estudio memórico y a las generalizadas teorías pedagógicas que a duras penas vinculan los conocimientos a la vida interna de la persona, González Pecotche buscó nuevos caminos que permitan enseñar el desarrollo de aptitudes esenciales al ser humano. Para ello creo una nueva pedagogía: la Pedagogía Logosófica, basada en la concepción del hombre como ser biopsicoespiritual, capaz de realizar un mejoramiento interior permanente, con el objetivo de generar aportes constructivos a la sociedad. 

Basado en los conocimientos y en el método psicodinámico establecidos por la Logosofía, la Pedagogía Logosófica adapta el aprendizaje a la realidad que presenta cada ser humano en su punto de partida, a la vez que promueve activamente la conquista de sus propios anhelos, de acuerdo a las energías y a los recursos de que dispone. 

Este enfoque pedagógico se apoya en una concepción experimental, interna y gradual del proceso de aprendizaje. Los principios que surgen del cuerpo doctrinario logosófico son llevados a la práctica para ser comprobados en la propia vida, trascendiendo así el enfoque teórico. La superación de conceptos, conductas o aptitudes fruto de la imposición, pasa ahora a estar en manos del propio individuo, quien se capacita en el arte de la consulta a sí mismo para determinar con plena libertad cuáles serán los objetivos a los que dedicará sus esfuerzos. La aplicación gradual, por su parte, transforma cada paso conquistado, cada aprendizaje efectivo, en una herramienta base para la próxima conquista. 

La pedagogía logosófica inscribe las funciones de estudiar, aprender, enseñar, pensar y realizar - presentes en todo ser humano en potencia - en el terreno del aprendizaje vivencial, vinculados a la realidad y a la propia vida. 

La realización de los anhelos de cambio del individuo es respaldada por una serie de elementos que no solo la propician sino la estimulan. Entre muchos otros se destacan: 

- Los conocimientos logosóficos y su método psicodinámico. 

- El ambiente logosófico, caracterizado por un constante encadenamiento de estímulos positivos, generados por la labor de los estudiantes al identificarse en un anhelo de superación. 

- La confianza que surge al confirmar que todo ser humano está dotado con las facultades necesarias para vivir conscientemente, cambiar y ser mejor. 

- El estudio en equipos de investigación, en donde los estudiantes interactúan de forma metódica para complementar, enriquecer y acelerar sus aprendizajes. 

- La formación progresiva de lazos sensibles de gran valor espiritual, producto del vínculo con seres que comparten ideales, esfuerzos y realizaciones. 

- La Fundación Logosófica, campo experimental especialmente creado para la investigación y el ensayo de conceptos, conductas y aptitudes que dan curso al anhelo de ser útil a la humanidad.

Carlos bernardo González pecotche

RAUMSOL